Why is the way we speak to ourselves and others important? || ¿Qué es el lenguaje y cuál es su finalidad?

What is language and what is its purpose?

Language is a structured combination of sounds that represent an object or idea. The primary purpose of language is to communicate with others.

How we speak influences our thoughts

Different cultures speak different languages and scientific research has found that the language one speaks can impact how we think. For example, Spanish and German, compared to English, are languages that have a grammatical gendered system where nouns are assigned a gender (typically masculine or feminine). Scientific researchers looking at whether language impacts though found that when they asked Spanish speakers and German speakers to describe the same object their descriptions differed based on the gender that the object was assigned. Specifically, Spanish and German speakers were asked to describe a bridge. For Spanish speakers, a bridge is grammatically masculine but for German speakers a bridge is grammatically feminine. So when asked to describe a bridge Spanish speakers were more likely to use masculine qualities (such as “strong”) in their descriptions while German speakers were more likely to describe the bridge in terms of feminine qualities (such as “beautiful”)  (see Lera Boroditsky  explain this research in her TED talk: https://www.ted.com/talks/lera_boroditsky_how_language_shapes_the_way_we_think?language=en ). This research showed that the language that people speak can impact their thinking. 

How we speak to others influences their thinking

Scientific research has also show that how we speak to children can influence how they think. One research study found that children who were exposed to spatial language (e.g., labelling the orientation, features, placement of objects) during 5 spatial play sessions (e.g.., block building, puzzles, Lego), compared to children who were not exposed to spatial language during spatial play sessions, had better spatial skills at the end of the 5 weeks. Indicating that the language that children were exposed to impacted their thinking (See here for further study details https://psycnet.apa.org/record/2020-21562-001).

How does this relate to praise?

If the language we use impacts our thinking, using negative language when talking to our child/ren  and/or about our child/ren (e.g., “stop doing that”, “he’s always getting in trouble”) may lead us to perceive our child negatively (e.g., “he’s so naughty”, “he’s always having tantrums”). In contrast, praising our children will focus our attention on their positive qualities and we are less likely to perceive our child negatively. Also, if the way we speak to children impacts their thinking, constantly hearing negative statements (e.g.. “stop being naughty”, “don’t touch that you’ll break it”) may lead to them internalizing these statements and perceiving themselves in a negative way (e.g., “I’m naughty”, “I break everything”). In contrast, if you praise your child for positive behaviors they engage in (e.g., “you’re so good at cleaning up”, “you’re a great reader”) they’re more likely to perceive themselves as being good at certain things and this will have a huge positive impact on their self-esteem.

Español

¿Qué es el lenguaje y cuál es su finalidad?

El lenguaje es una combinación estructurada de sonidos que representan objetos o ideas. El propósito principal del lenguaje es comunicarse con los demás.

La forma en la que hablamos afecta como pensamos

Culturas diferentes hablan diferentes idiomas y se ha descubierto científicamente que el idioma que hablamos puede afectar nuestra forma de pensar. Por ejemplo, el español y el alemán, en comparación con el inglés, son idiomas que tienen un sistema gramatical en el que a los sustantivos se les asigna un género (generalmente masculino o femenino). Investigaciones científicas demostraron que cuando personas de habla española o habla alemana describen el mismo objeto, sus descripciones difieren según el género asignado al objeto. Específicamente, se les pidió a personas de habla española y a personas de habla alemana que describieran un puente. Para los hispanohablantes, un puente es gramaticalmente masculino, pero para los de habla alemana, un puente es gramaticalmente femenino. Los hispanohablantes fueron más propensos a usar cualidades masculinas (como “fuerte”) en sus descripciones, mientras que los de habla alemana fueron más propensos a describir el puente en términos de cualidades femeninas (como “hermoso”) (Lera Boroditsky explica esta investigación en su charla TED:

https://www.ted.com/talks/lera_boroditsky_how_language_shapes_the_way_we_think?language=en) Este estudio demostró que el lenguaje que una persona habla afecta la manera en que piensa.

La forma en la que hablamos con los demás afecta la forma en que otros piensan

La investigación científica también ha demostrado que la forma en que le hablamos a los niños puede afectar la forma en que ellos piensan. Un estudio demostró que niños expuestos a lenguaje de orientación espacial (Ej., Etiquetando la orientación, características, o ubicación de objetos) durante 5 sesiones de juego de orientación espacial (Ej., Construcción de bloques, rompecabezas, Lego), en comparación con niños no expuestos a lenguaje de orientación espacial, mostraron mejores habilidades de orientación espacial al final de las 5 semanas. Este estudio indica que el lenguaje al que estaban expuestos los niños afectó su forma de pensar (consulte aquí para obtener más detalles del estudio https://psycnet.apa.org/record/2020-21562-001).

¿Cómo se relaciona esto con los elogios?

Si el lenguaje que usamos afecta la forma en que pensamos, usar un lenguaje negativo cuando hablamos con nuestros hijos y / o sobre nuestros hijos (por ejemplo, “deja de hacer eso”, “él siempre se mete en problemas”) puede llevarnos a percibir a nuestros hijos negativamente (por ejemplo, “es tan travieso”, “siempre tiene rabietas”). Por el contrario, elogiar a nuestros hijos concentrará nuestra atención en sus cualidades positivas y es menos probable que percibamos a nuestros hijos de forma negativa. Además, si la forma en que les hablamos a los niños afecta su pensamiento, escuchar constantemente declaraciones negativas (por ejemplo, “deja de ser travieso”, “no toques eso que lo vas a romper”) puede llevarlos a internalizar estas declaraciones y a percibirse a sí mismos en una manera negativa (por ejemplo, “soy travieso”, “rompo todo”). Por el contrario, si elogia a su hijo por los comportamientos positivos en los que se involucra (por ejemplo, “eres tan bueno limpiando”, “eres un gran lector”), es más probable que se perciban a sí mismos como aptos en ciertas cosas y esto tendrá un gran impacto positivo en su autoestima.